Isla de Pascua 2: a la caza de los moai!

Después de contaros nuestras primeras impresiones y nuestro día lluvioso en Isla de Pascua (ver el artículo anterior), continuamos, pero esta vez vajo el sol! Programa: subida al punto más alto de la isla a caballo y tour de la isla para descubrir los moai

Pero antes, un pequeño mapa para visualizar la isla: los 3 volcanes, el único pueblo, Hanga Roa, al sur-oeste (con la pista de aterrizaje larguísima preparada para aterrizajes espaciales…), la sola carretera en naranja y moai por todas partes!

800px-Easter_Island_map-es.svg

Miércoles 5 de marzo

Descubrimos el punto más alto de la isla… a caballo. Una pequeña cabalgata de 4h para llegar al monte Terevaka, con 507m. Éramos 3 con Alice, una francesa que conocimos en Patagonia y con la que coincidimos en el vuelo de ida y en el camping.

Ninguno de nosotros es jinete y los caballos son más salvajes: carreras permanentes para ir en cabeza!!! Además el caballo de Toni mordía y daba coces! Por suerte la guía se lo cambió para corregir su comportamiento. Atravesamos algunos bosques (al trote por supuesto) y al llegar a la llanura empezó el galope! Incontrolables! Pero disfrutamos mucho y el paisaje era espléndido: la hierba alternaba verdes y amarillos con el sol jugando al escondite… Desde la cima teníamos una panorámica de 360º sobre la isla, viendo así los 2 otros extremos.

De vuelta, y con el culo hecho polvo, visitamos la curiosa iglesia del pueblo y asistimos al principio de la misa. Era entre semana, una misa diaria, pero la iglesia estaba llena! Todo el mundo se saluda, los niños jugaban entre los bancos… La ceremonia empezó y todo el mundo cantaba en rapa nui. Algo muy animado y diferente de lo que conocemos…

Jueves 6 de marzo

Para el cuarto día, decidimos ir con Alice y otra chica francesa del camping a conocer la isla con un guía privado y aprender un poco más sobre los yacimientos arqueológicos! Cathy, una suiza instalada en Rapa Nui desde hace 30 años fué nuestra guía durante ese día tan productivo.

Fuimos directos a la playa de Anakena, al norte de la isla. Arena blanca, palmeras, cocos, el cliché de las playas de la Polinesia, y aún así es la única de la isla con esas características! Y para recordarnos que estábamos en Isla de Pascua, había diferentes ahu, uno con 7 moai. Algunos conservan su pukao, el sombrero rojo. Todos tuvieron ojos de coral, simbolizando su maná, su alma. Nos quedamos allí una hora, pues Cathy nos contó las leyendas sobre la playa…

Después fuimos a ver la piedra magnética, una piedra redonda de un material desconocido en la isla (así que debió llegar en las canoas…). Si ponemos una brújula sobre ella, vemos como pierde el norte y se vuelve loca! Muy curioso! A causa de los volcanes, existen campos magnéticos en determinadas zonas de la isla. En una pendiente por ejemplo, Cathy paró la camioneta y está empezó a moverse de nueva sola y subiendo la cuesta! Todo debido al magnetismo.

Acto seguido nos dirigimos al ahu Tongariki, el más grande de la isla: 15 moai dan la espalda al mar. Los moai miran siempre hacia la isla. Se pueden ver las ruinas de antiguas casas y petroglifos en las proximidades del ahu. Muy lugar muy bonito!

Y nos fuimos hacia el cráter del Rano Raraku, la cantera de los moai y el lugar que más nos impresionó de todos! Todos los moai se fabricaron a partir de piedra volcánica. Pero un día, en los años 1600, y sin saber porqué, todo se paró bruscamente de un día para otro! A día de hoy, cientos de moai (cerca de 400) estan abandonados en diferentes estados de fabricación: primeros tallos en la piedra, reposando sobre la espalda o terminados y en camino a sus respectivos ahu.

Otro misterio de la isla: cómo hacían los rapa nui para desplazar los moai hasta los ahu, a veces a 20km de la cantera? Hasta hoy, diferentes teorías han sido desarrolladas sin conocer la respuesta exacta. Como nos explicó Cathy con una canción en rapa nui, la cultura oral cuenta que caminaban hasta los ahu. La teoría más fiable es que los balanceaban, los hacían «caminar» con un sistema de cuerdas (aprovechando que su base aún no era plana)… Un misterio, siempre misterios… El sitio es magnífico y con un ambiente muy particular…

Al atardecer, fuimos con Alice a contemplar la puesta de sol, comiendo una empanada, frente al ahu Tahai, en el pueblo. Allí, cada atardecer es un espectáculo!

Hasta el siguiente y último episodio sobre Rapa Nui! 😉

Toni

Somos Morgane y Toni, pareja franco-española apasionados por el viaje. Después de 8 meses en Sudamérica en 2014, retomamos el viaje el 1 de enero de 2017 sin billete de vuelta. Este viaje duró hasta agosto del 2019! Si quieres saber más, visita la página Conócenos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar y personalizar su experiencia. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.